Nora M. Thomas

Lo que necesitás para comenzar un negocio online

Qué necesitás para comenzar un negocio online

Aquí estamos, nuevamente trabajando en las bases para comenzar un negocio online y dejar de vivir según las normas de otros, ¡¡para vivir según las tuyas!!

No es que nos guste el caos y queremos que el mundo se arrodille ante nuestros pies, pero tampoco queremos que el mundo nos limite y que por eso no podamos vivir una vida que respete nuestros valores y prioridades, ¿verdad?

Así que hoy, vamos a hablar sobre aquello que necesitás para comenzar un negocio online. Y, antes de que me pongas como excusa que no sabés si hacerlo porque no tenés el dinero, dejame decirte que podés empezar con un presupuesto total de $0. Claro que eso va a hacer que quizás te cueste un poco más hacerlo crecer, pero por lo menos vas a haber empezado y, mientras comenzás a juntar los fondos para comenzar a invertir, podés dar unos cuantos pasos. Además, ni siquiera tenés que perder el tiempo buscando cuáles son las herramientas para comenzar con presupuesto $0, sino que te armé una lista con las opciones que recomiendo, sin importar presupuesto. ¡Agarrala!

Así que, sin ir más lejos, comencemos con aquellas cosas que necesitás para comenzar tu negocio online.

Tu idea de negocios

¿Ya sabés cuál va a ser tu área de desarrollo empresarial? Si todavía no lo sabés, acá te dejo el artículo de la semana pasada en donde te cuento tres enfoques que podés tener para encontrarte con esa idea. Pero en definitiva, para que sea viable tiene que ayudar a resolver un problema, satisfacer una necesidad o deseo de un grupo de personas.

Y lease atentamente esas últimas tres palabras. UN GRUPO DE PERSONAS. Porque así como no podemos agradar a todo el mundo, tampoco podemos servir a todo el mundo.

Tu plan de negocios

No me pongas cara de perrito mojado que no es tan terrible como parece. Un plan de negocios no tiene como única función que consigas que los bancos y demás entidades te presten dinero para poner tu negocio en funcionamiento. En definitiva, lo que termina haciendo es darte todos los detalles mínimos de tu negocio. Desde su razón de existencia hasta la forma en que va a hacerte dinero.

Pero si solo pensar en un plan de negocios es algo que te deja agotada y te dan ganas de quedarte en la cama comiendo helado de chocolate vegano y mirando netflix, entonces dejame decirte que no te preocupes. Estoy preparando un pequeño taller para dentro de algunas semanas y que lo preparemos juntas. ¿Te sumás?

Suscribite así sos la primera en enterarte cuando se va a estar realizando. Y además, te descargás la lista con las herramientas y opciones que tenés para comenzar tu negocio online, con el presupuesto que tengas. No worries.

Plan de acción

OOOOH sí. Porque si me seguís hace algún tiempo, ya sabes que planificar es adictivo (por lo menos, para mí). Y si no me conocés hace tiempo… ¡Hola, soy Nora!

¿Pero Nora, a qué te referís con un plan de acción? ¿Voy a tener que ser perseguida por la policía y esquivar explociones mientras mantengo mi peinado intacto?

No. Nada de eso, que yo no sé nada de mantener un peinado intacto ni a mi pelo controlado. Tu plan de acción es lo que va a hacer que todo funcione. Que llegues a la meta y que consigas vivir de tu nuevo y flamante negocio. Es ese que va a hacer que cada cosa encaje en su lugar. Y por eso, tiene que tener en cuenta tres cosas.

Tus objetivos personales

No solo en cuanto a vivir de tu negocio, sino, a qué otras cosas aspirás en tu vida. ¿Querés viajar? ¿Querés mudarte al campo y empezar a cultivar la tierra? ¿Querés tener más tiempo para estar con tus hijos? ¿Querés poder viajar más seguido? ¿Querés aportar en alguna causa?

El asunto es que en definitiva, nuestro negocio tiene que proporcionarnos el medio para poder crear una vida. No ser el centro de nuestra vida. Así que pensalo un rato si lo necesitás, pero tenés que tener en cuenta que para todas esas cosas, tu presupuesto de vida va a cambiar. No vas a gastar lo mismo para irte a vivir al campo que para viajar por el mundo. ¿Se entiende?

Tus objetivos profesionales

O de negocio, mejor dicho.

¿Alguna vez pensaste en qué tan grande querés que sea tu nuevo negocio? ¿Cuántos clientes querés tener y manejar al mes? ¿Si querés que sea como una pequeño negocio de pueblo o como una gran franquicia mundial? Bueno, en verdad todo debería estar relacionado. Por eso es que tu plan de acción tiene que pensar en todo esto. Porque de alguna forma tu negocio tiene que poder cubrir sus propios gastos y los tuyos, ¿verdad?

Hoy leí un artículo de startupcamp.com que decía que tus clientes pagan tu cena. Y eso es completamente cierto. Sin clientes, no hay dinero para comer, para viajar ni para tu negocio.

Los objetivos de tu cliente

Tenés que saber qué es lo que tu cliente quiere y poder dárselo. Y si además le das lo que necesita, vas a ser su heroína preferida. Y todo sin tener que girar a la velocidad de un tornado F5.

Plataformas

No podemos hablar de un negocio online sin tus oficinas virtuales, ¿no?

Acá todo va a depender de 2 factores.

  1. Cómo es que tus clientes te van a encontrar
  2. Qué podés y querés hacer.

Cómo es que tus clientes te van a encontrar

Según el perfil de tu cliente (lo que tanto se llama como cliente ideal), podrás saber dónde es que se la pasa más tiempo y haciendo qué. Entonces vas a crear tu contenido para que te encuentre en esos lugares.

Traducción:

Si tu cliente es una persona que le gusta mucho pasar horas en Pinterest buscando información sobre tejidos de puntos y, ¡Oh, casualidad! ese es tu nicho de mercado, entonces vas querer aparecer en Pinterest. Si por el contrario, tu cliente se la pasa más en youtube, te irás a crear videos, ¡o ambas cosas!.

¿Y de ahí, que?

Bueno, de ahí depende que si lo dirigís a un blog o mismo en un canal de youtube, pero lo ideal es que comiences a pensar en crear una base de suscriptores. Es decir, vas a querer hacer que se suscriban a tu newsletter y poder ponerte en contacto con ellos de forma regular.

¿Cómo? Ayudándolos con algo, como yo con este PDF:

Qué podés y querés hacer

Acá puede que muchas personas no coincidan conmigo, pero no te hace falta estar en todas las redes NI tener un blog en el cuál escribas a diario, semanalmente, ni mensualmente. Nuevamente, todo depende del formato que tus potenciales clientes prefieran (escrito, video, audio), que vos puedas y quieras hacer y cómo decidas entregárselo.

Si no te gusta escribir, no escribas. Amy Potterfiel hace podcasts semanalmente. Mary Forleo hace videos semanalmente. Los fotografos pueden mostrar su trabajo sin tener que escribir 800 palabras. Lo mismo con los diseñadores. Todo depende de lo que vos y tus clientes busquen.

Estrategia de contenidos

Sí, ya sé que te dije que no te hace falta un blog, pero tenés que tener un plan pensado para captar a tus clientes, según su nivel de conocimiento o de lo que estén buscando.

El asunto es que veas qué publicás en cada medio. Acá no me digo experta. La realidad es que tenés que ver que la gusta a tu público y andar jugando con esas cosas.

¿Escuchaste alguna vez el término “redifusión”? Bueno se basa en crear una pieza y dividrla en fragmentos para esparcirla por los distintos medios que utilices. Es decir, creaste un artículo, un podcast o un video, tomás un pedazo y lo publicás en Instagram. Sacás un párrafo y lo ponés en Facebook. 130 caracteres y lo llevás a Twitter.

Esto es algo que aprendí recientemente, pero tiene en cuenta que las personas que te sigan en una red o en un medio, puede que no te sigan en otro. Así que sé repetitiva y compartí el mensaje. 😉

Estrategia de comunicación por E-mail

Para mí, esta ha sido de las más difíciles. “¿Qué comparto con mis suscriptores de correo?” Bueno, repitiendo el consejo anterior de que te dediques a investigar, pensá también en los correos que abrís y por qué los abrís.

En mi caso, los correos que detesto (y siempre los que detestamos son los primeros que notamos) son los que me dan un fragmento de un artículo y me lo cortan en medio de una frase y colocan el famoso “seguí leyendo”. Y no. No los sigo leyendo. Esos correos los elimino derechito. No me gustan para nada. Prefiero una introducción al tema y una invitación real a leer el artículo. O el artículo completo en el correo.

Pero después, los correos que me gusta abrir son lo que sé que vienen con algo extra. Y no me refiero a regalos. Me refiero a experiencias o ir más en profundid con el tema que esa persona trata.

Preguntate vos qué es lo que te atrae de los correos que lees y por qué.

¡Y llegamos al fin de otro artículo más! Gracias por acompañarme en estas más de 1500 palabras (te juro que pensé que este artículo iba a ser de los cortos) y te dejo por aquí el formulario para que te descargues el PDF con mis recomendaciones de herramientas y plataformas para comenzar, sin importar cuál sea tu presupuesto.

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