Si tu de 10 cosas en tu lista de tareas, terminás 2 y agregás 5, no es una lista de tareas efectiva. Lee el artículo y enterate de qué podés hacer al respecto

Una lista de tareas puede parecer tan poderosa como el Giratiempos de Hermione y terminar dominándote como el Anillo Único de Sauron.

Definitivamente, puede agobiarte al punto de hacerte llorar. Pero acabamos teniendo una dependencia tan grande, que pensar en deshacerte de ella puede llevarte al borde de un colapso nervioso.

Bueno, quizás no es para tanto, pero si dependés de una lista de tareas, puede que la dependencia sea real. Y ese no es el objetivo de una lista de tareas. Las listas de tareas, al igual que tantas otras cosas, son herramientas que están para facilitarnos la vida. Pero si cada día terminás solo 2 de tus 1 tareas, y para el día siguiente agregas otras 5 más, entonces tu lista no es una lista de tareas efectiva. Y que no lo sea, te está perjudicando gravemente.

No te preocupes que hoy vamos a ver por qué te pasa esto y cómo podés solucionarlo y así, transformar tu gigantesca lista de tareas antiproductividad en una lista de tareas efectiva.

Características de una lista de tareas NO efectiva

A grandes rasgos, es una lista que suele ser de gran tamaño y tener una variedad de tareas que pueden ir desde hacer la cama, hasta viajar a la luna. Obviamente, pasando por escribir un artículo.

Pero dejame que te cuenta las consecuencias de este tipo de lista de tareas.

En lugar de ordenarte, te distrae

Esa lista está tan abarrotada de cosas y de cosas tan distintas, que en vez de sentir que estás en una maratón, avanzando hacia tu objetivo, te sentís como en una carrera en bolsa de papas, después de haber girado unas 50 veces.

Te caes cada dos pasos y no sabés ni para dónde estás yendo.

Esto te sucede por la enorme cantidad de tareas que tenés y la gran variedad de temáticas que la componen. Intentá organizarte un poco, separar las tareas que la componen y detectar cuáles son los mejores momentos para dedicarle a cada una de ellas.

En lugar de aprovechar tu energía al máximo, la gastás sin que consigas avanzar ni un poco

Justamente por estar llena de tanta cosa que te hace cambiar tu enfoque, tu energía se va gastando y acabás agotada. Cambiar el foco de tu atención tantas veces, termina robándote tiempo, productividad, salud y dinero.

Voy a ponerte un ejemplo ajeno a vos y que, seguramente, alguna vez experimentaste.

Tu nivel de energía es exactamente igual que los recursos de tu computadora. Siempre estás consumiendo parte de estos recursos. Pero cuando le pedís a tu computadora que haga varias cosas a la vez (como tener 10 pestañas abiertas, más el jueguito de turno, más el reproductor de música, etc.) consume cada vez más recursos y se pone cada vez más lenta.

Eso mismo sucede con tu energía y tu rendimiento.

Te agobia

Solo de verla ya empezás a estresarte.

En el momento en que la tomaste, miraste a tu alrededor y te acordaste que, además, tenés que llevar al peque al dentista, tenés una reunión en dos horas y tenés que cruzar la ciudad en 3. Entonces, te preguntás en qué momento vas a poder terminar, aunque sea, una de esas tareas.

Y ya cuando se está acercando el final del día y todavía no conseguís acabar ni una, más le vale al mundo que se mantenga alejado. Porque si alguien se atreve a decirte una sola palabra, sos capaz de transformarte en el Increíble Hulk.

Características de una lista de tareas efectivas

Para empezar, no hace falta que sea de 20 tareas.

El foco es la clave. Y para enfocarse, hay que quitar cosas a nuestro punto de atención. Es decir, hay que hacer menos de todo y más de lo realmente importante.

¿Pero cómo llegamos de una lista de tareas NO efectiva a una lista de tareas efectiva? Vamos a eso.

Hacé un plan de verdad

Una lista de tareas tiene que estar alineada a un objetivo. No puede salir de la nada. Tiene un algo que la está guiando, y es justamente eso lo que hace que sea una lista enfocada y, a su vez, menor.

De esto hablábamos durante los talleres Tu Estrategia Explosiva (si te suscribís accedés a los 4 videos).

Eso que la guía es el plan que tenés que tener para alcanzar tu meta, con sus distintas etapas y proyectos. Ordenadas de forma estratégica y con su propio nivel de prioridad.

“Ocupada” no es el objetivo de tu lista de tareas

Una lista de tareas eficiente, no tiene que hacerte sentir que no tenés tiempo para nada. Tiene que hacerte sentir que vas a poder hacer lo que te proponés, con el tiempo que tenés.

No tiene que estar abarrotada de cosas. Es más, cuanto menos, mejor. Así podés dedicarle a cada una de tus tareas el tiempo que precisa y podés dar lo mejor de vos en cada aspecto. Así se consigue una lista de tareas efectiva y de calidad.

Para conseguirlo, es realmente importante que conozcas tu tiempo disponible para dedicar a cada faceta de tu vida y que seas realista sobre lo que podés hacer con el tiempo que tenés.

Si necesitás poner tu tiempo en orden y/o liberar más tiempo, reservá una sesión de descubrimiento que yo te ayudo a conseguirlo.

Siempre que estés en duda, acudí a la pregunta mágica

¿Cuál es la única cosa en la que me tengo que enfocar AHORA para llegar a mi objetivo?

En definitiva, tenés que poder concentrarte en lo que estás haciendo en el famoso momento presente. Y si tu lista de tareas te muestra lo que vas a hacer de acá a 5 años, es posible que la cosa no salga muy bien.

Pero si te proponés limpiarla y despejarla para que se vuelva una lista de tareas más efectiva y no sabés por dónde empezar, esa pregunta te puede ayudar.

Y por hoy eso es todo, pero antes de que cierres la pestaña, contame en los comentarios. ¿Cómo es tu lista de tareas? ¿Te ayuda a trabajar o te estresa más que nada? ¿Te ayuda a ser más eficiente o te hace sentir más perdida? ¿Cuando la vez te dan ganas de sentarte a trabajar o de tomarte vacaciones por un año?

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