Cómo crear una empresa: crear presencia online

No importa si estás creando una empresa desde cero o si estás trasladando tu negocio físico al mundo online. Necesitás una estrategia para marcar presencia y hacer que tu negocio o tienda online crezca.

Así que hoy vamos a estar dándole a este tema. Más específicamente a qué tener en cuenta al crear una empresa o tienda online.

Porque esto no es soplar y hacer botellas. Aunque eso tampoco debe ser tarea sencilla. Pero siempre viene bien un poco de ayuda, así que vamos a meternos de lleno en el asunto.

La base para crear una empresa online

Siendo muy, pero muy crudos, básicamente hacen falta dos cosas.

Tan, pero tan obvio y, a veces, algo que nos consume tanto tiempo. Pero acá lo importante es esa relación entre el producto/servicio y el cliente. Y para asegurarte de que esa relación sea una de amor y deseo, necesitás que el primero sea algo que tu cliente quiera o necesite.

¿Pero cómo saber si esto es así?

Tu producto o servicio no va a ser para todo el mundo. Aunque sea algo tan genérico como el arroz.

Pensalo. No es lo mismo vender arroz blanco que arroz yamaní, o arroz suelto que envasado. O vender solo en el mercado local que exportar a distintas ciudades.

Y puede que el arroz ni siquiera cambie. Lo que sí va a cambiar es a quién te vas a dirigir en cada contexto o  quién se va a decidir a comprar tu arroz y no otro.

Lo que cambia es el cliente.

Tu cliente tiene un perfil propio de persona. Y los hay de muchos tipos. Por eso vos tenés que asegurarte de conocerlo.

Ahora, imaginate. Si hablando de negocios físicos, el tipo de cliente puede cambiar, imaginate en el mundo online donde el patio de juego se multiplica por miles o millones.

¿No sabés cómo llegar a descubrir el perfil de tu cliente?

No te preocupes. Ya hay herramientas para casi todo y también lo hay para definir a tu cliente. Se llama Empathy Map. Es un proceso muy intuitivo y fluido que vale la pena hacer y rehacer cada tanto.

Acá te dejo la versión gratuita de Google del gráfico para que puedas realizarlo.

Tené en cuenta que las características y la personalidad de una persona cambian tanto por sus experiencias de vida y sus relaciones cercanas, así como por la influencia del relieve de su zona geográfica.

Ya sé. Parece una locura total, pero una persona que vive en el mar no es igual a una persona que vive en la montaña, ni a una persona que vive rodeada de rascacielos. Creeme, he vivido en los tres escenarios 😀

Si tu empresa tiene una tienda física y solo se mueve a nivel local, no es tanto problema. Con armar una buena vidriera y una buena campaña de marketing en los medios locales, puede que alcance y sobre.

Pero si vas a crear una empresa online, la cosa cambia un poco. Las reglas de juego cambian un poco.

En el mundo online, todo es más activo y va mucho más rápido. Lo que nos lleva al siguiente punto. La búsqueda de clientes se vuelve más activa, nadie pasa por tu negocio (o sea tu web o tus plataformas), de forma rutinaria en el viaje al trabajo. Necesitás llamar la atención de tus clientes y guiarlos hasta ahí.

También el proceso de venta es distinto. Aunque cada vez es más común realizar compras a través de Internet, la gente necesita que, antes de darte un solo centavo, te ganes su confianza. Así que toda la técnica acaba siendo mucho más personal y cercana.

 

 

Por eso es tan importante que armes tu presencia online de la forma correcta. Y hablando de eso…

Necesitás crear tus plataformas

Pero esto no se trata tanto sobre si te montás o no una web con un blog o si, por el contrario, te armás una página de Facebook y manejás tu negocio por ahí.

Como te decía en un principio, crear una empresa o montar una tienda online, es algo que requiere estrategia. Y como toda estrategia, suele tener distintos puntos. Así que es importante entender que cada punto tiene su propia función.

Por ejemplo, entender que quien llegue a tu web probablemente lo haga a través de una búsqueda en algún buscador o a través de una publicidad paga o de un enlace desde otra web.

Pero quien llegue a tu página de Facebook puede que jamás se acerque a tu blog. Probablemente te descubra por una publicación compartida o una publicidad en Facebook Ads. Lo mismo con el resto de las redes sociales. Pensá en cada una de estas plataformas como la vidriera hacia tu negocio. Solo tenés que ver cuáles necesitas.

Y como no quiero dejarte con la duda, vamos a hablar un poco sobre estas dos ramas de tu presencia online.

La web de tu negocio

La web es un sí o sí. La competencia acá no está entre tu web y las redes sociales. Las redes sociales vienen a ser como el camión de helados que pasa por todo el barrio con su música característica. Pero tu web es el cuartel general.

Tiene que adaptarse a las necesidades de tu negocio.

Sí. Hay una necesidad que toda web va a tener que cubrir y es la de captar correos electrónicos. Y no es algo tan extraño si te ponés a pensarlo. El marketing por correo existe hace cientos de años. Solamente se cambia el contexto para adaptarlo a la realidad digital actual.

Pero tu web, además de captar correos, tiene que presentar el producto o servicio de tu empresa. Y vos vas a tener que pensar en cómo lo va a hacer e intentar prever el recorrido que tu potencial cliente va a realizar hasta llegar a él.

Por ejemplo, si vas a vender servicios o infoproductos, contar con un blog en tu web es una muy buena idea. Después de todo, tenés que explicar y mostrar de alguna forma qué es lo que tu potencial cliente va a obtener si se decide a comprarte.

Pero si lo que vendés son productos físicos, quizás te interese más tener un formato de tienda online con un escaparate virtual de tus productos.

¿Y qué hay con las redes sociales?

Acá hay mucha confusión. Por un lado, están quienes te dicen que tenés que estar en todas las redes sociales. Por otro, quienes te dicen que sólo elijas dos o tres.

Si me lo preguntas a mí, me acerco más a la segunda opción. Pero con mayor flexibilidad.

Pensando en vos como un ser consumidor, dudo que estés en todas las redes sociales existentes. Lo mismo sucede con tu potencial cliente. Probablemente tenga sus preferencias en cuanto a redes sociales. Y aunque pueda estar en todas, es probable que no pase la misma cantidad de tiempo en cada una.

Ahora, para mí hay otra variable. Y esa sos vos como ser humano. Manejar redes sociales no es tarea de cinco minutos. Al igual que con tu web, implica tener una estrategia que empiece en hacerte ver frente a potenciales clientes hasta que estos se decidan a comprarte.

Así que si recién vas empezando, mi sugerencia es que descubras la red social que más impacto va a tener en tu negocio y comiences con esa. Solo con esa. Una vez que la tengas súper clara y que manejar esa red social te sea tan fácil que ni te des cuenta (o que contrates a un community manager) considerá agregar otra.

Y siempre, pero siempre, recordá llevar algún registro de acciones y donde puedas medir sus resultados. Y si algo no te funciona, no te desesperes y pasá a otra cosa. Este es un camino que implica testear y saber quedarte con lo que sirve y desechar lo que no.

Por acá me voy despidiendo. Un placer tenerte por acá. Si encontraste útil este artículo, compartilo con todo el mundo y, si todavía no lo hiciste, suscribite y accedé a los talleres tu estrategia explosiva. Así creas tu empresa con buenas bases.

¡Nos vemos en la próxima!

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